La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos corrigió este lunes 20 de julio de 2026 una información que había generado alarma en el mercado y entre consumidores: la lechuga mexicana vinculada a un brote de diarrea explosiva no dio positivo a cyclospora, el parásito causante de la enfermedad.
Durante el fin de semana, la FDA había alertado a Taylor Farms sobre una muestra de lechuga troceada procedente de México que supuestamente había resultado positiva en un control de importación en la frontera sur. Sin embargo, este lunes la agencia federal aclaró que se trató de un “falso positivo” y que la muestra no estaba relacionada con la lechuga retirada del mercado.
El sábado 18 de julio, Taylor Foods anunció la retirada voluntaria de toda la lechuga iceberg producida en Guanajuato, México, tras confirmarse un brote de ciclosporiasis que ha afectado a más de mil 600 personas en estados como Indiana, Kentucky, Míchigan, Ohio y Virginia Occidental. La medida impactó a 35 productos distribuidos en 27 estados.
Pese a la confusión, la FDA insistió en que la investigación continúa y que los datos epidemiológicos respaldan la retirada voluntaria de Taylor Farms. “Esta muestra con falso positivo NO modifica los fundamentos de la investigación ni los datos que justifican la acción”, señaló la agencia en su cuenta oficial de X.
Taylor Foods, por su parte, aseguró que completó el retiro de la lechuga iceberg mexicana y destacó que la FDA no ha identificado ninguna prueba positiva en sus productos. Aunque la empresa afirmó que la FDA se disculpó por el error, la agencia negó haber emitido tal disculpa.
El brote ha sido vinculado principalmente a consumidores que comieron en restaurantes Taco Bell, que se abastecen de lechuga de Taylor Farms, lo que ha puesto en evidencia la fragilidad de los controles sanitarios en la cadena de suministro agrícola.
Este episodio subraya la importancia de mantener un orden riguroso en la inspección y control de alimentos importados, para evitar alarmas infundadas que afectan la economía y la confianza del consumidor, especialmente en un contexto donde la movilidad y la logística urbana ya enfrentan retos significativos.
