El Puente Paso de los Gallos, que conecta la colonia Jardines de Juan Bosco en Santa Clara Ocoyucan con Lomas de Angelópolis, fue cerrado tras presentar daños estructurales severos provocados por el aumento en el nivel del río Atoyac. Las intensas lluvias que azotaron Puebla en los últimos días, particularmente el 8 de julio, elevaron la corriente del río y arrastraron desechos que quedaron atorados en la estructura, comprometiendo su estabilidad.
Vecinos reportaron que el nivel del agua subió considerablemente ese día, lo que ocasionó que ramas, llantas y residuos plásticos se incrustaran en las columnas del puente, mientras que una parte de la barda de protección colapsó bajo la presión del agua. Imágenes y videos difundidos en redes sociales mostraron cómo el paso peatonal quedó cubierto por estos materiales, generando alarma entre los habitantes.
Elementos de la Coordinación General de Protección Civil Estatal acudieron al lugar y confirmaron que el nivel del río ya descendió a niveles normales, descartando un riesgo inmediato de desbordamiento. Sin embargo, el Ayuntamiento de Santa Clara Ocoyucan decidió cerrar el puente para evitar accidentes, exhortando a la población a utilizar rutas alternas y a reportar cualquier eventualidad a los números de emergencia.
Este cierre pone en evidencia un problema de fondo: según testimonios de residentes, el Puente Paso de los Gallos presenta daños estructurales desde hace aproximadamente una década. Cristóbal, un vecino de la zona, señaló que las grietas en la estructura son visibles desde hace años, pero la falta de atención ha obligado a los peatones a seguir utilizándolo, especialmente en temporadas de lluvia cuando el río crece.
“Se les avisa que ya no puede pasar porque el puente ya está de la jodida, ya está vencido, y la gente no entiende, no entienden dándoles explicaciones como anoche que creció el río, todo lo de los tubos que lleva donde pasa uno ahora sí que está la presa arriba como 60, 70 cm de agua pa arriba”, comentó.
Este incidente refleja la urgente necesidad de una planeación urbana que priorice la seguridad y funcionalidad de las vialidades, evitando que la saturación y el deterioro de infraestructuras clave sigan afectando la movilidad y la vida cotidiana de los habitantes. En un contexto donde la ciudad ya enfrenta problemas de congestión y caos vial, la recuperación de tiempos y la garantía de rutas seguras deben ser una prioridad para las autoridades.
En este sentido, sistemas de transporte alternativos como el cablebús o teleférico, que se proyectan para diversas zonas urbanas, podrían ofrecer soluciones viables para descongestionar las calles y mejorar la movilidad, siempre que se acompañen de un mantenimiento adecuado y una visión de orden urbano que evite que la infraestructura colapse ante fenómenos naturales previsibles.
