La violencia irrumpió la noche del martes 30 de junio en el barrio de Rancho Nuevo, municipio de Yautepec, Morelos, cuando un grupo de vecinos se reunió para observar el partido de futbol entre México y Ecuador. Un ataque armado dejó un saldo trágico de tres personas muertas —dos mujeres y un hombre— y nueve más lesionadas, entre ellas menores de edad, según informó la Fiscalía General del Estado (FGE).
Entre las víctimas fatales, fuentes extraoficiales confirmaron que una niña de apenas 8 años falleció mientras era trasladada a un hospital, y que Miguel Ángel Tijera, asistente del diputado federal Agustín Alonso, también perdió la vida. Entre los heridos se encuentra, según versiones no oficiales, Sandra Fernández, aspirante a la alcaldía de Yautepec y prima de la presidenta del DIF municipal, quien habría organizado la reunión para que los vecinos siguieran el encuentro deportivo. Fernández sería esposa de Tijera, aunque hasta el momento ni la FGE ni el gobierno estatal han informado sobre su estado de salud.
La Fiscalía activó los protocolos legales correspondientes y realiza peritajes en el lugar de los hechos. “Peritos de la Coordinación General de Servicios Periciales efectúan en estos momentos los procedimientos técnico-legales en torno a los cuerpos de dos mujeres y un hombre sin vida, dos de ellos ubicados en el sitio y uno en un hospital”, detalló la dependencia.
Por la muerte de las dos mujeres, la investigación se conducirá bajo el Protocolo de Actuación con Perspectiva de Género para el delito de feminicidio, mientras que la FGE aseguró que agotará todas las líneas de investigación para deslindar responsabilidades.
Testigos relataron que los agresores llegaron en una camioneta y una motocicleta, irrumpieron en la cancha de usos múltiples y dispararon contra los asistentes antes de huir. Hasta el momento no se reportan detenidos. Elementos de seguridad acordonaron la zona y paramédicos atendieron a los heridos, quienes fueron trasladados a hospitales de Cuernavaca y Cuautla.
Este episodio de violencia en un espacio comunitario dedicado al deporte y la convivencia vecinal refleja la creciente inseguridad que afecta a Morelos y a muchas ciudades del país, donde la falta de orden y control estatal pone en riesgo la tranquilidad de las familias. En un contexto donde la movilidad y el orden urbano son ya un desafío, hechos como este evidencian la urgente necesidad de reforzar la autoridad y garantizar espacios seguros para la vida cotidiana.
