Este miércoles 3 de junio de 2026 se reportó el primer caso confirmado de gusano barrenador en Puebla capital, afectando a una perrita embarazada conocida como “Panchita”. La situación, dada a conocer por una rescatista que apoyó en la atención del animal, terminó con la difícil decisión de sacrificarla debido a la gravedad de sus heridas.
Los hechos ocurrieron desde temprana hora en la colonia ubicada sobre Boulevard Xonacatepec, frente a una tienda Autozone, donde vecinos alertaron sobre la perrita dentro de una caseta. Inicialmente se pensó que la lesión en la oreja izquierda era producto de una agresión, pero tras la revisión de un elemento de la Unidad de Rescate y Soporte Vital Animal de Puebla (Ursva), se descartó esta hipótesis.
Durante la atención médica, se realizó un ultrasonido que confirmó que los cachorros estaban próximos a nacer, pues ya tenían formado el corazón. Sin embargo, una prueba para detectar la presencia del gusano barrenador en la herida resultó positiva, confirmando así el primer caso oficial en la capital poblana.
A pesar de los esfuerzos veterinarios, las lesiones eran demasiado graves, por lo que se optó por sacrificar a “Panchita” y a sus cachorros. Los médicos recomendaron incinerar los cuerpos para evitar la propagación del parásito, una medida que debe aplicarse en todos los casos fatales.
La Fundación Patitas Enlodadas AC señala que este caso forma parte de un acumulado de 13 reportes en Puebla capital, aunque las autoridades sanitarias no han emitido cifras oficiales sobre la incidencia en mascotas o animales en situación de calle.
Puebla se mantiene como la tercera entidad con más casos de gusano barrenador en México. Hasta marzo de 2026, el municipio más afectado era Vicente Guerrero, según informó Ana Laura Altamirano Pérez, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. La funcionaria también destacó que Puebla forma parte de un circuito donde se liberan moscas estériles para combatir la propagación de este parásito.
Este caso pone en evidencia la urgencia de reforzar las medidas de control sanitario y la responsabilidad ciudadana para evitar que esta amenaza siga creciendo en la ciudad, que ya enfrenta múltiples retos en materia de orden y funcionalidad urbana.
