La FIFA confirmó que Ismail Elfath, árbitro estadounidense de 44 años, será el encargado de impartir justicia en la segunda semifinal del Mundial 2026, que enfrentará a Argentina e Inglaterra este miércoles 15 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Esta designación no solo reaviva una rivalidad futbolística, sino también un trasfondo político que remite al conflicto de las Malvinas de 1982 y a los icónicos enfrentamientos entre ambas selecciones en México 1986.
La elección de Elfath sorprendió a muchos, pues la FIFA optó por un silbante de la nación coanfitriona en lugar de uno europeo, a pesar de que la UEFA tiene la mayor representación arbitral en esta fase del torneo. El árbitro central estará acompañado por sus compatriotas Corey Parker y Kyle Atkins, mientras que el italiano Maurizio Mariani será cuarto árbitro y Daniele Bindoni asistente suplente. Los encargados del VAR se anunciarán más adelante.
Este será el cuarto partido que Elfath dirige en esta Copa del Mundo. Nacido en Casablanca, Marruecos, y emigrado a Estados Unidos a los 18 años, el árbitro internacional desde 2016 ha estado al frente de encuentros como Países Bajos vs. Japón (2-2) y España vs. Uruguay (1-0), donde fue criticado por permitir un juego físico intenso de los sudamericanos. Su última asignación fue el polémico partido de octavos de final donde Noruega eliminó a Brasil 2-1, en el que inicialmente desestimó un penal a favor de Brasil, pero rectificó tras la intervención del VAR.
Elfath acumula en el torneo ocho amonestaciones y una tarjeta roja, y ha sido reconocido dos veces como Árbitro del Año de la MLS (2020 y 2022). Su historial con Argentina y Lionel Messi añade un matiz especial a su designación. Ha dirigido cinco partidos del astro argentino en la MLS con Inter Miami, incluyendo la final de la Leagues Cup 2023. Además, ha arbitrado encuentros de la selección albiceleste en amistosos y torneos juveniles, y fue cuarto árbitro en la final del Mundial de Qatar 2022, donde Argentina se coronó campeona.
Este contexto cobra relevancia en un Mundial donde las decisiones arbitrales han sido objeto de controversia. Tras los octavos de final, la Asociación Egipcia de Fútbol denunció un arbitraje parcial, y el técnico suizo Murat Yakin calificó de «inaceptable» la expulsión de Breel Embolo en cuartos de final.
Con la semifinal a la vuelta de la esquina, la figura de Elfath se convierte en un factor clave para un partido que no solo definirá un finalista, sino que también reavivará una histórica rivalidad que trasciende el deporte.
