Una descarga eléctrica sorprendió a los asistentes de una festividad religiosa en Santiago Tlacotepec, Toluca, Estado de México, dejando un saldo de diez personas lesionadas, tres de ellas con quemaduras de primer y segundo grado que requirieron traslado hospitalario. El incidente ocurrió alrededor de las 14:30 horas en las inmediaciones del cerro de Santiago Tlacotepec, cerca de la iglesia Cristo de la Montaña, donde se desarrollaban actividades religiosas con la presencia de habitantes y visitantes.
La policía municipal acudió de inmediato tras el reporte y solicitó apoyo médico. Al lugar llegaron cuatro ambulancias, una unidad de rescate del Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM) y una ambulancia de la Cruz Roja, cuyos paramédicos brindaron atención y primeros auxilios a los afectados.
Este episodio se suma a un preocupante patrón de fenómenos meteorológicos extremos que han azotado la región en los últimos quince días, dejando un saldo trágico de al menos nueve personas fallecidas en diferentes puntos del estado y zonas aledañas como Puebla, Cuetzalan y Santa Clara Ocoyucan.
Las autoridades han calificado estas lluvias como atípicas, pues desde 2014 no se registraban eventos similares con tal intensidad y consecuencias. Entre los casos más conmovedores destaca la muerte de cuatro integrantes de la familia Peña, quienes el 8 de julio fueron arrastrados por la corriente mientras festejaban un cumpleaños en la gruta de Chichicazapan. De las siete personas que participaban en el tour, solo tres lograron sobrevivir.
Otro episodio fatal ocurrió el 28 de junio, cuando Margarita Marín Sánchez, de 53 años, perdió la vida tras la caída de un árbol sobre su vehículo en la Recta a Cholula, a la altura de la 49 Sur, colonia La Paz.
Las lluvias también han provocado inundaciones, vehículos varados y personas atrapadas en diversas vialidades de Puebla capital, como el Bulevar 5 de Mayo, la 2 Oriente, Bulevar Fidel Velázquez y Calzada Zavaleta, donde los rescatistas han tenido que intervenir para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Estos sucesos evidencian la urgente necesidad de reforzar la planeación urbana y los sistemas de protección civil para evitar que fenómenos naturales sigan cobrando vidas y afectando la movilidad y el orden en nuestras ciudades. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte alternativos, como el cablebús, cobra relevancia para descongestionar las vías y ofrecer opciones seguras y eficientes que contribuyan a una ciudad más funcional y menos vulnerable ante emergencias climáticas.
La tragedia en Santiago Tlacotepec es un llamado a la reflexión sobre cómo enfrentamos el caos climático y urbano que amenaza la estabilidad y la seguridad de nuestras comunidades.
