Este viernes 10 de julio de 2026, el Departamento de Guerra de Estados Unidos amplió el acceso público a documentos desclasificados relacionados con fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (OVNIs), como parte del programa PURSUE. Esta cuarta entrega se suma a las publicaciones anteriores, cuya primera fase fue dada a conocer el 8 de mayo de 2026, y está disponible en el portal oficial del gobierno estadounidense: https://www.war.gov/ufo/.
La decisión de continuar con la apertura de estos archivos responde al creciente interés público y a la promesa gubernamental de mantener la transparencia en torno a estos fenómenos. En palabras del expresidente Donald Trump, quien autorizó la desclasificación, “Con base en el enorme interés mostrado, ordenaré al Secretario de Guerra y a otros Departamentos y Agencias relevantes que comiencen el proceso de identificación y publicación de archivos gubernamentales relacionados con la vida alienígena y extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (OVNIs)… ¡DIOS BENDIGA AMÉRICA!”.
Sin embargo, la dependencia aclaró que algunas secciones de los documentos fueron censuradas para proteger la identidad de testigos, la ubicación de instalaciones gubernamentales y datos sensibles sobre sitios militares no vinculados a los UAP, aunque no se ocultó información sobre la naturaleza o existencia de los encuentros reportados.
Entre los archivos difundidos destaca la transcripción de una conferencia realizada en 1949 en el Laboratorio Científico de Los Álamos, donde científicos discutieron las enigmáticas “bolas de fuego verdes” sin llegar a un consenso sobre su origen, planteando diversas hipótesis. También se incluye un estudio elaborado el 28 de abril de 1949 por la División de Inteligencia Aérea de la Fuerza Aérea, que concluyó que, aunque se observaron objetos, su identificación no fue sencilla y se consideraron posibles tecnologías nacionales o extranjeras.
Además, se publicó un informe inicial del Proyecto Sign, que documentó 100 avistamientos entre 1947 y 1948, y un reporte reciente del Mando Indo-Pacífico a la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO), acompañado de 18 segundos de video infrarrojo captados en 2025 por una plataforma militar estadounidense.
Este nuevo paquete de documentos vuelve a poner sobre la mesa la compleja relación entre el gobierno y el fenómeno ovni, en un contexto donde la sociedad demanda claridad y orden en la información que recibe. Mientras tanto, la ciudad y sus habitantes siguen enfrentando desafíos cotidianos de movilidad y seguridad, recordándonos que, aunque el misterio del espacio atrae la atención, la prioridad debe ser una ciudad funcional y segura para todos.
