El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reapareció públicamente este jueves 9 de julio de 2026 para negar categóricamente que se encuentre bajo protección de fuerzas federales, desmintiendo así versiones que circularon desde el pasado lunes sobre un supuesto operativo para trasladarlo ante un posible plan de extracción por parte de Estados Unidos.
A través de sus redes sociales, Rocha Moya afirmó con firmeza: “Estoy en mi casa” y aseguró que no cuenta con resguardo de ninguna corporación federal, contradiciendo declaraciones previas del periodista Carlos Loret, quien había señalado que el exmandatario habría sido protegido por elementos federales.
Esta aclaración se da en medio de la controversia que persiste tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que vinculan a Rocha Moya y otros exfuncionarios de Sinaloa con el Cártel de Sinaloa. En respuesta a estas imputaciones, el gobernador con licencia solicitó licencia para facilitar las investigaciones de la Fiscalía General de la República, decisión que ha generado un debate intenso sobre el manejo institucional del caso.
En mayo pasado, la entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó que Rocha Moya había solicitado protección federal tras separarse del cargo, un procedimiento común para personas bajo análisis de riesgo. Sin embargo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, desmintió posteriormente que el exgobernador cuente con protección federal y señaló que desconocía si sus escoltas pertenecían al gobierno estatal.
La falta de claridad y la reserva de información diplomática relacionada con el expediente han provocado críticas de la oposición y especialistas en transparencia, evidenciando la tensión entre la necesidad de seguridad y el derecho a la información pública. En un país donde la autoridad estatal debe garantizar orden y seguridad, este caso pone en evidencia los retos que enfrenta el sistema para mantener la confianza ciudadana y la funcionalidad institucional.
Mientras tanto, Rocha Moya insiste en que permanece en su domicilio, rechazando cualquier versión que sugiera que está escondido o protegido por fuerzas federales, en un momento en que la sociedad demanda respuestas claras y un manejo transparente de la justicia.
