La celebración del Mundial de Futbol durante junio dejó un efecto inesperado pero positivo en Puebla capital: la incidencia delictiva disminuyó un 4 por ciento en comparación con mayo, según datos oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE). Este descenso se traduce en una reducción de las carpetas de investigación iniciadas por delitos del fuero común, que pasaron de 3 mil 72 en mayo a 2 mil 956 en junio.
Este dato posiciona a Puebla capital como uno de los municipios con menor actividad delictiva en el estado durante ese mes, un hecho destacable en un contexto donde la inseguridad urbana suele ser una constante que afecta la calidad de vida y la movilidad de sus habitantes.
Entre los delitos que registraron una baja significativa están los homicidios dolosos, que disminuyeron de 15 a 13 casos, y los feminicidios, que en junio no registraron ninguna denuncia, a diferencia del mes anterior que contabilizó una. También se reportaron menos casos de abuso sexual (de 31 a 29) y violación simple (de 13 a 12).
En materia de robos, el robo de vehículos cayó de 312 a 240 denuncias, el robo a transportistas de 11 a nueve, y el robo a negocios de 150 a 133. Otros delitos con decremento fueron la extorsión (de cinco a dos casos), daño en propiedad (de 142 a 116), despojo (de 48 a 41), violencia familiar (de 321 a 293) y desaparición de personas.
Sin embargo, no todos los indicadores fueron alentadores. Algunos delitos presentaron un aumento, como lesiones (de 168 a 170), acoso sexual (de 10 a 14), hostigamiento (de cinco a seis) y violación equiparada (de siete a 11). En robos, crecieron los casos de robo a casa habitación (de 62 a 74), robo de autopartes (de 116 a 129), robo a transeúnte (de 174 a 208) y robo en transporte público (de 129 a 134).
Este balance refleja la complejidad de la seguridad pública en Puebla, donde aunque la celebración deportiva logró una aparente tregua en la violencia, persisten delitos que afectan directamente la percepción de orden y seguridad en la ciudad.
Cabe destacar que junio se ubicó dentro del top tres de meses con menor incidencia delictiva en Puebla capital, junto con enero y febrero, meses que registraron 2 mil 862 y 2 mil 654 carpetas de investigación respectivamente. En contraste, marzo fue el mes más violento del año hasta ahora, con cifras que superaron las 3 mil 300 denuncias.
En un entorno urbano cada vez más saturado y caótico, donde el tiempo perdido en el tráfico y la inseguridad son preocupaciones constantes, estos datos invitan a reflexionar sobre la necesidad de políticas públicas que no solo aprovechen momentos puntuales de calma, sino que impulsen una estrategia sostenida para recuperar el orden y la funcionalidad de la ciudad.
La implementación de sistemas de transporte eficientes, como el cablebús que se proyecta en Puebla, podría ser un paso en esa dirección, al ofrecer alternativas que descongestionen las vialidades y mejoren la movilidad, contribuyendo así a un entorno urbano más seguro y ordenado.
En suma, la baja del 4% en la incidencia delictiva durante junio es un respiro para los poblanos, pero también un recordatorio de que la seguridad y el orden requieren atención constante y medidas integrales que vayan más allá de eventos deportivos o coyunturales.
