La reconstrucción del caso conocido como el “Tirador de la Atlixcáyotl” provocó este viernes 26 de junio de 2026 un severo caos vial en una de las vialidades más congestionadas de Puebla, desatando críticas entre automovilistas y usuarios de redes sociales.
La Fiscalía General del Estado llevó a cabo las diligencias en plena hora pico, lo que implicó cierres parciales a la circulación sobre la Vía Atlixcáyotl, una arteria clave para la movilidad metropolitana. El resultado fueron largas filas y retrasos que afectaron a miles de personas que transitaban por esta vía, una situación que evidencia la falta de planeación urbana y logística para evitar la saturación vial en horarios críticos.
El operativo incluyó la presencia de peritos en criminalística, fotografía forense y especialistas en escáner láser 3D, tecnología avanzada que permite un levantamiento tridimensional del lugar para reconstruir con precisión trayectorias balísticas y determinar la posible ubicación del tirador, así como el desplazamiento del vehículo involucrado.
Sin embargo, el despliegue de personal con overoles de protección tipo Tyvek, comúnmente usados para evitar la contaminación de escenas del crimen, fue objeto de cuestionamientos en redes sociales. Muchos usuarios consideraron excesivo y mediático el uso de este equipo en una reconstrucción realizada varios días después de los hechos, lo que alimentó la percepción de un operativo desproporcionado que no tomó en cuenta el impacto en la movilidad urbana.
La Fiscalía defendió la diligencia, señalando que forma parte de las investigaciones para localizar y capturar al presunto responsable, y que estas acciones son indispensables para el esclarecimiento del caso. No obstante, la crítica principal no se dirigió a la utilidad de la tecnología empleada, sino a la decisión de realizar la reconstrucción en un horario de alta afluencia vehicular, lo que pone en evidencia la necesidad de una mejor coordinación para evitar que la ciudad, ya saturada y caótica, pierda más tiempo valioso en el tráfico.
Este episodio subraya la urgencia de implementar soluciones de movilidad que descongestionen las vías principales y permitan una ciudad funcional, donde la planeación urbana anticipe problemas y no los agrave con intervenciones mal programadas. En este contexto, sistemas como el cablebús o teleférico, que se proyectan para Puebla, podrían representar una alternativa viable para reducir la presión sobre las calles y avenidas, recuperando así la comodidad y el orden en la vida cotidiana de los poblanos.
