La inseguridad en Puebla vuelve a exhibir su rostro más desafiante y costoso. Anoche, en la colonia La Paz, el conocido influencer local “Tío Manolo”, especializado en recomendaciones sobre vida nocturna, fue víctima de un robo que pone en evidencia la impunidad y la falta de control en la ciudad. En apenas una hora, le sustrajeron las cuatro llantas y los espejos de su camioneta Mercedes Benz AMG-GLC43, un vehículo de alta gama que requiere neumáticos Michelin especiales cuyo valor, con rines incluidos, puede alcanzar hasta 100 mil pesos.
El incidente ocurrió alrededor de las 7 de la noche, cuando el influencer se reunió con unos amigos y dejó estacionado su vehículo en la vía pública. Fue la propia policía municipal quien le notificó del robo, pero para ese momento ya no había nada que hacer. “Otra mamada en Puebla, ya no sé si llorar o qué chingados”, expresó el Tío Manolo, reflejando la frustración de muchos ciudadanos ante la creciente ola delictiva.
Este caso no solo revela la vulnerabilidad de los propietarios de vehículos de lujo, sino también la impunidad que reina en zonas como la 46 Poniente, calle señalada por la comercialización de autopartes robadas. El influencer lanzó un reto directo a las autoridades del Ayuntamiento de Puebla: “ya sabemos todos dónde pueden estar”, en clara alusión a la necesidad de una acción contundente para recuperar el orden y la seguridad en la ciudad.
En un contexto donde la movilidad urbana y la seguridad vial son temas prioritarios para los poblanos, este tipo de delitos agrava la percepción de caos y desorden que afecta la calidad de vida. La implementación de sistemas de transporte alternativos, como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla, podría ser una vía para descongestionar las calles y reducir la presión sobre las vialidades, contribuyendo a una ciudad más funcional y segura.
Sin embargo, mientras las autoridades no refuercen la vigilancia y el combate frontal a la delincuencia, casos como el del Tío Manolo seguirán minando la confianza de los ciudadanos en el orden público y la capacidad del Estado para garantizar la seguridad en la vida cotidiana.
@manoloct8
