El Cabildo de Puebla discutirá la autorización para entregar en comodato cuatro predios municipales que serán utilizados en la construcción del sistema Cablebús, una obra impulsada por el Gobierno del Estado.
En redes sociales ha circulado la versión de que el Ayuntamiento pretende “regalar” propiedades públicas para este proyecto, pero el dictamen aclara que se trata de un comodato, figura jurídica que implica un préstamo gratuito de uso, sin transferencia definitiva de propiedad. A diferencia de una donación, el inmueble seguirá siendo patrimonio municipal y podrá ser recuperado una vez concluido el plazo o el fin para el que fue otorgado.
También se ha asegurado que se entregará la totalidad de los parques, aunque ayer el presidente municipal Pepe Chedraui precisó que es solo una fracción de los terrenos la que se destinará a construir el sistema de transporte, parte de la estrategia de integración de las diferentes modalidades que existen en la ciudad.
La Comisión de Patrimonio y Hacienda Pública Municipal, integrada por regidores de distintas fuerzas políticas, analizó previamente la viabilidad jurídica y administrativa de estos bienes antes de su presentación al Cabildo.
La administración municipal ha señalado que estos predios serán necesarios para la instalación de infraestructura asociada al sistema de transporte por cable, cuya ruta y estaciones definitivas serán presentadas próximamente por el Gobierno del Estado.
Este proyecto se inscribe en una tendencia internacional que ha demostrado beneficios claros en la movilidad urbana. Ciudades como Medellín, Colombia; La Paz, Bolivia; y la Ciudad de México han registrado reducciones significativas en tiempos de traslado, menor dependencia del transporte convencional y alivio en vialidades congestionadas gracias a sistemas de teleféricos urbanos.
Especialistas en movilidad urbana destacan que los teleféricos permiten transportar miles de pasajeros sin ocupar espacio en las calles, lo que contribuye a descongestionar corredores saturados y a reducir emisiones contaminantes, un avance necesario para una ciudad funcional y ordenada.
De aprobarse el dictamen, los cuatro predios seguirán siendo propiedad del Ayuntamiento de Puebla, mientras el Gobierno del Estado podrá utilizarlos para desarrollar una de las obras de movilidad más importantes proyectadas para la zona metropolitana, que promete recuperar tiempos cotidianos y mejorar la calidad de vida en una ciudad cada vez más saturada.
