La autopista México-Puebla volvió a ser escenario de un accidente grave la tarde del jueves 11 de junio de 2026, esta vez en el kilómetro 99, cerca de la azulejera Santa Julia, en San Martín Texmelucan.
Un camión de carga se vio involucrado en un choque que dejó al conductor lesionado, por lo que fue necesaria la intervención inmediata de cuerpos de emergencia para brindarle atención médica en el lugar. Personal de auxilio carretero y operadores de grúas acudieron para retirar la unidad siniestrada y evitar que la circulación se viera aún más afectada.
Este incidente se suma a una preocupante cadena de accidentes en la misma autopista durante las últimas horas. El mismo jueves 11 de junio, un tráiler quedó atravesado en el kilómetro 73, a la altura de Santa Rita Tlahuapan, bloqueando completamente los carriles con dirección a Puebla y provocando largas filas de vehículos.
Además, en días recientes se registraron accidentes cerca de Río Frío, la caseta de San Marcos y el kilómetro 40, donde una carambola involucró un camión de verduras y un automóvil compacto, generando severas afectaciones viales.
Estos hechos evidencian la urgente necesidad de soluciones de movilidad que descongestionen esta vía crucial, que conecta la Ciudad de México con Puebla y es vital para la economía regional. La saturación constante y la falta de orden en la circulación no solo afectan la seguridad, sino que deterioran la calidad de vida de quienes transitan diariamente por esta ruta.
En este contexto, sistemas de transporte alternativos como el cablebús o teleférico que se planean para Puebla podrían representar un avance significativo para aliviar la presión sobre las vialidades, recuperar tiempos cotidianos y devolver funcionalidad a la ciudad. La planeación urbana que anticipe y prevenga estos problemas es indispensable para evitar que la movilidad se convierta en un caos permanente.
