El Gobierno Federal ha oficializado, mediante un decreto publicado hoy martes 16 de junio de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la suspensión de clases y la implementación del teletrabajo en Ciudad de México y Guadalajara durante fechas clave del Mundial de Fútbol 2026.
Esta medida, que afecta a escuelas públicas y privadas, así como a dependencias gubernamentales, busca contribuir a la movilidad urbana, la seguridad vial y la eficiencia en la prestación de servicios públicos en dos de las ciudades más congestionadas del país.
De acuerdo con el decreto, las jornadas escolares y laborales presenciales se modificarán en los siguientes días:
– Miércoles 17 de junio: salida anticipada de centros de trabajo a las 15:00 horas y suspensión de clases en el turno vespertino en escuelas de CDMX.
– Jueves 18 de junio (solo Guadalajara): trabajo en modalidad home office para instituciones públicas y suspensión total de clases en educación básica.
– Miércoles 24 de junio (solo CDMX): trabajo remoto y suspensión de clases.
El documento también hace un llamado a las empresas privadas, cuyas actividades no sean esenciales, a adoptar el teletrabajo para facilitar la movilidad urbana durante estos días.
Estas fechas coinciden con partidos decisivos en las sedes mundialistas: el 17 de junio en CDMX se enfrentan Uzbekistán y Colombia a las 20:00 horas; el 18 de junio en Guadalajara juega México contra Corea del Sur a las 19:00 horas; y el 24 de junio en CDMX México se mide con Chequia a las 19:00 horas.
Desde la inauguración del torneo el pasado 11 de junio, cuando México venció a Sudáfrica, la afición ha llenado las calles en festejos que, sin duda, complican aún más la ya saturada movilidad urbana.
Si bien la suspensión de clases y el impulso al teletrabajo pueden parecer medidas extremas, reflejan la necesidad de anticipar y mitigar el caos vial que eventos masivos como el Mundial generan en ciudades que, como CDMX y Guadalajara, enfrentan diariamente retos de congestión y orden urbano.
En este contexto, la apuesta por sistemas de transporte alternativos y eficientes, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, cobra relevancia como una solución que podría aliviar la presión sobre las vialidades y recuperar tiempos valiosos para las familias y trabajadores.
La experiencia de estos días será un termómetro para evaluar si las autoridades están dispuestas a implementar políticas de movilidad que prioricen el orden y la funcionalidad urbana, valores indispensables para una ciudad que no puede permitirse más caos ni pérdida de productividad.
