La reciente fuga de Luis Ángel N., también conocido como Jaime Andrade Sánchez, ha encendido las alarmas en Puebla y evidenciado una preocupante falla en el sistema de seguridad y custodia estatal. El lunes 1 de junio de 2026, durante su traslado en la autopista a la altura de Amozoc, este secuestrador logró evadir la vigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, dejando a las autoridades sin pistas sobre su paradero y a la familia de la víctima en una situación de vulnerabilidad extrema.
Este no es un caso aislado. Luis Ángel N. ya había protagonizado una fuga en 2017, cuando escapó del penal distrital de Tepeaca mientras enfrentaba un primer juicio por secuestro. En aquella ocasión, la evasión se dio en complicidad con otro interno, aprovechando la confusión y el flujo de personas durante el horario de salida de visitas, lo que dejó al descubierto la fragilidad y posibles complicidades dentro del sistema penitenciario poblano.
Tras dos años prófugo, fue reaprehendido en 2019 en Tehuacán, cuando recibía atención médica por una lesión en el rostro, días después de haber participado en otro secuestro. La víctima de ese segundo delito fue vista por última vez el 29 de mayo de 2019 en las inmediaciones del centro comercial Paseo Tehuacán.
El 4 de junio de 2026, apenas cuatro días antes de la última fuga, la Fiscalía General del Estado (FGE) logró una condena de 60 años de prisión contra Juana N., coautora del secuestro agravado, quien participó activamente en la privación de la libertad y exigió un rescate inicial de 500 mil pesos, del cual se pagaron 300 mil sin lograr la liberación de la víctima.
La nueva evasión de Luis Ángel N. ha generado indignación y temor entre los familiares de la víctima oriunda de Tlacotepec de Benito Juárez, quienes temen represalias y buscan protección urgente por parte del gobierno estatal y la FGE. Además, lamentan que esta fuga trunque la posibilidad de esclarecer el paradero final de su ser querido, pues existen indicios extraoficiales de que pudo haber sido privado de la vida, información que solo podría confirmarse con las declaraciones del prófugo.
Por su parte, la SSP informó que los dos elementos encargados de la custodia fueron puestos a disposición de las autoridades ministeriales para investigar posibles omisiones, negligencias o complicidades, además de iniciar una investigación interna. Sin embargo, hasta ahora no hay avances en la localización del delincuente.
Este caso pone en evidencia la urgente necesidad de reforzar la seguridad y la custodia en Puebla, así como de implementar sistemas de transporte y traslado que garanticen el orden y la eficacia en la administración de justicia. En este contexto, proyectos como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla podrían representar una alternativa para descongestionar las vías y mejorar la movilidad, contribuyendo a un entorno urbano más funcional y seguro para todos.
