Este domingo 7 de junio de 2026, la Presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer en Zumpango, Estado de México, el Olinia, el primer auto eléctrico fabricado en México. Durante la presentación, la mandataria condujo el vehículo y destacó que este proyecto es fruto de la inteligencia y creatividad de los jóvenes mexicanos, subrayando que “Olinia no es solo un vehículo eléctrico, es una idea sencilla, pero muy poderosa: Que la inteligencia y la creatividad de los jóvenes mexicanos pueden convertirse en innovación y bienestar para nuestro pueblo”.
El Olinia se presenta como una alternativa económica y práctica para la movilidad urbana. Con un precio inicial de 150 mil pesos, tiene capacidad para seis pasajeros y una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora, ideal para desplazamientos dentro de la ciudad. Su consumo energético es notablemente bajo, con un gasto de apenas 49 centavos por kilómetro, frente a los 2.40 pesos que implica un vehículo convencional. Además, puede recargarse en cualquier enchufe doméstico, lo que elimina la necesidad de infraestructura especializada, un punto clave para facilitar su adopción masiva.
Entre sus características destaca la accesibilidad para personas con discapacidad, ya que puede transportar una silla de ruedas sin que esta tenga que ser doblada, junto con el conductor y un acompañante. El tiempo de carga oscila entre 4 y 8 horas, lo que permite una recarga durante la noche para uso diario.
La producción del Olinia está prevista para comenzar en el verano de 2027, y para quienes estén interesados en adquirirlo, se habilitó un registro en línea en la página oficial https://www.olinia.auto/. Los interesados deben proporcionar nombre, correo electrónico, número telefónico y ciudad de residencia, además de aceptar el aviso de privacidad, para formar parte de la lista de espera y recibir información sobre el inicio de pedidos y actualizaciones.
Este lanzamiento se enmarca en un contexto donde la movilidad urbana en México enfrenta retos crecientes: saturación vial, pérdida de tiempo en traslados y deterioro de la infraestructura. La apuesta por vehículos eléctricos accesibles y prácticos como el Olinia puede ser un paso hacia la descongestión y un orden urbano más funcional, siempre que se acompañe de políticas públicas que fomenten su integración en el sistema de transporte y la planeación urbana anticipada.
En un país donde la movilidad se ha convertido en un problema cotidiano, la llegada del Olinia representa una propuesta que, aunque modesta, apunta a recuperar tiempos y mejorar la calidad de vida en la ciudad, sin perder de vista la necesidad de mantener el orden y la funcionalidad en el espacio urbano.
