Con el estreno de Toy Story 5 el pasado 18 de junio, la fiebre por los artículos coleccionables vinculados a la saga se desató en México, generando un fenómeno de reventa que preocupa a consumidores y exhibidores por igual.
Las cadenas de cine, entre ellas Cinemex y Cinépolis, lanzaron palomeras y vasos temáticos que rápidamente se agotaron en varias ciudades del país. Destacan las palomeras de Buzz Lightyear y Hamm en Cinemex, con un precio oficial de 640 pesos cada una, y la palomera de Buzz Lightyear en Cinépolis, que cuesta 549 pesos. También se lanzó una edición especial inspirada en la icónica pelota de Pixar, cuyo costo es de 785 pesos.
Sin embargo, la alta demanda ha provocado que estos productos se vendan en redes sociales y plataformas digitales a precios que superan los dos mil pesos, mientras que algunos vasos temáticos alcanzan hasta 600 pesos en reventa. Esta situación refleja no solo la pasión por la franquicia, sino también un mercado paralelo que se aprovecha de la escasez y la urgencia de los consumidores.
Las cadenas de cine han recomendado a los interesados verificar la disponibilidad directamente en sus sucursales, ya que varias continúan recibiendo nuevas existencias de estos productos oficiales. Este fenómeno pone en evidencia la necesidad de una mejor planeación y control en la distribución de mercancía promocional, para evitar que la saturación y el desorden afecten la experiencia del público.
En un contexto urbano donde el tiempo y la comodidad son cada vez más escasos, la saturación de productos y la especulación en la reventa solo contribuyen a complicar la rutina cotidiana de los consumidores, quienes buscan disfrutar de un entretenimiento ordenado y accesible.
