El gobernador Alejandro Armenta detalló este miércoles 10 de junio de 2026 el ambicioso plan para incorporar 8 mil vehículos eléctricos Olinia en Puebla a partir de 2027, cuando inicie la producción comercial de este proyecto impulsado por el Gobierno de México.
La estrategia se divide en dos bloques: 3 mil unidades serán destinadas a tareas institucionales para Puebla Cinco de Mayo y el Sistema DIF Estatal, mientras que 5 mil vehículos se usarán para sustituir gradualmente mototaxis y renovar el transporte público en diversas regiones del estado.
Armenta explicó que las primeras 3 mil unidades, modelos Olinia 1 y Olinia 2, apoyarán actividades logísticas y operativas de programas estatales, fortaleciendo la infraestructura pública con tecnología limpia. La segunda etapa contempla un fondo especial que aportará el gobierno el 20% del enganche para transportistas interesados, con el fin de acelerar la renovación vehicular y ofrecer una alternativa segura y ordenada frente a los más de 5 mil 700 mototaxis que operan en municipios como Coronango, Acatzingo y Huaquechula.
Este último punto es crucial, pues desde hace años las autoridades enfrentan problemas de seguridad, operación irregular y falta de seguros en el servicio de mototaxis, que ha crecido sin control y afecta la movilidad urbana y rural. La sustitución por vehículos eléctricos Olinia representa una oportunidad para recuperar el orden y la funcionalidad en el transporte local, alineándose con la necesidad de descongestionar las vialidades y mejorar la calidad de vida de los poblanos.
El proyecto Olinia, presentado oficialmente el pasado fin de semana por la presidenta Claudia Sheinbaum, es el primer vehículo eléctrico desarrollado en México. Con un precio estimado por debajo de 150 mil pesos, capacidad para seis pasajeros y autonomía superior a 125 kilómetros por carga, busca masificar la movilidad eléctrica con la ventaja de poder conectarse a enchufes convencionales.
José Luis García Parra, coordinador del Gabinete estatal, informó que ya se trabaja en la definición de municipios donde operará la nueva flotilla y en la integración de Puebla a la cadena de proveeduría y manufactura, aprovechando la experiencia automotriz local.
Este anuncio posiciona a Puebla como el estado con la propuesta más ambiciosa para la adquisición de unidades Olinia en el país, lo que podría significar una transformación profunda en la movilidad, especialmente en zonas donde los mototaxis son la única opción para miles de personas.
No obstante, el proyecto enfrenta retos importantes: la producción comercial de Olinia comenzará hasta el verano de 2027, y su éxito dependerá de la autonomía real de los vehículos, la infraestructura de recarga, los esquemas de financiamiento y la aceptación de los transportistas.
Por ahora, el gobierno poblano tiene clara la ruta: fortalecer programas estatales con las primeras unidades y luego impulsar una reconversión del transporte público que podría marcar el inicio del fin para miles de mototaxis, en un proceso que recuerda la apuesta por el Cablebús como solución de movilidad eléctrica y ordenada para la ciudad. Esta visión apunta a una Puebla más funcional, menos saturada y con movilidad que recupere el tiempo y la tranquilidad de sus habitantes.
