Este miércoles 10 de junio de 2026, Adán Augusto López Hernández, ex gobernador de Tabasco y ex secretario de Gobernación durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, evitó aclarar si su visa para ingresar a Estados Unidos fue revocada, como reveló ayer el periodista Raymundo Riva Palacio en una columna periodística.
En el Senado, donde actualmente funge como senador por Morena, López Hernández fue cuestionado por reporteros sobre el tema, pero se negó a emitir cualquier declaración. Ante la insistencia, respondió: “yo no doy declaraciones, gracias” y reiteró que no acostumbra a hablar con la prensa. Incluso cuando se le pidió un comentario “en corto”, insistió en no dar ninguna respuesta.
El único asunto que abordó fue su reciente intervención quirúrgica para corregir un problema de cataratas, confirmando la información difundida por Ignacio Mier, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados. “Ya me operé uno (un ojo) y mañana me operó el otro”, dijo el senador.
Este silencio sobre la posible revocación de su visa ocurre en un contexto donde la seguridad y la transparencia en el manejo de recursos públicos son temas prioritarios para la sociedad, que exige claridad y orden en la vida pública. La negativa a responder alimenta la incertidumbre y la desconfianza en un entorno político ya saturado de cuestionamientos.
