Un video que circula en redes sociales desde ayer muestra una escena que refleja la desesperación y el hartazgo ante la inseguridad que afecta a muchas familias en zonas urbanas saturadas y desordenadas. En la esquina de calle 17 y Amanecer Ranchero, colonia Esperanza, en Nezahualcóyotl, una madre fue captada mientras castigaba con un cinturón a su hijo, quien había sido amarrado a un poste de luz por un grupo de mototaxistas tras ser sorprendido robando.
“¡Ya me tienes hasta la madre!”, se escucha decir a la mujer mientras golpea con fuerza la espalda del joven, quien suplicaba que cesara el castigo: “Mamá, ya no, por favor, mamá, ya no me pegues más… ¡duele!”. Sin embargo, la madre, cuya identidad no ha sido revelada, continuó con los golpes, advirtiendo: “¡Te voy a dar una lección para que no vuelvas a robar, hijo de la chingada!”.
Según la información difundida en redes, el joven había sustraído un aparato de sonido de un mototaxi. Los operadores de este medio de transporte, que circula entre los márgenes del canal de aguas negras Río La Compañía y la avenida Chimalhuacán, decidieron amarrarlo al poste para darle un escarmiento, aunque no presentaron denuncia formal. Fue la propia madre quien solicitó que lo sujetaran de esa manera.
Este episodio pone en evidencia la crisis de seguridad y el deterioro del orden social en muchas zonas urbanas, donde la autoridad estatal parece insuficiente para garantizar la protección ciudadana y el respeto a la ley. En un contexto donde la movilidad y la convivencia urbana se ven afectadas por la inseguridad y la saturación, es urgente apostar por soluciones integrales que recuperen la funcionalidad de la ciudad y el respeto a los valores tradicionales que sostienen la convivencia.
Mientras tanto, la ciudadanía se enfrenta a la difícil tarea de mantener el orden en sus propios hogares y comunidades, en un entorno que cada vez se percibe más caótico y peligroso. Este caso en Nezahualcóyotl es un reflejo de esa realidad que no puede ser ignorada.
