Una preocupante ola de violencia ha encendido las alarmas en al menos cinco colonias al sur de la ciudad de Puebla: Minerales, Geovillas del Sur, Castillotla, San Ramón y Fuentes de San Bartolo. Durante el fin de semana, vecinos denunciaron la presencia de una banda criminal que opera con armas blancas y de fuego, atacando tanto a peatones como a automovilistas, generando un clima de inseguridad que afecta la vida cotidiana y el orden urbano en estas zonas.
Los habitantes de estas colonias se sienten vulnerados y en constante peligro, obligados a extremar precauciones para evitar ser víctimas de estos delincuentes, quienes actúan de manera independiente pero con igual grado de peligrosidad. Algunos portan cuchillos o tubos para amedrentar, mientras que otros no dudan en usar armas de fuego.
Videos difundidos recientemente muestran la crudeza de estos ataques. En Fuentes de San Bartolo, dos hombres armados con cuchillo y tubo persiguieron a un par de estudiantes que lograron escapar por poco. Días después, cámaras de seguridad captaron a una banda de tres sujetos asaltando violentamente a los ocupantes de un vehículo tipo Spark blanco; uno de ellos fue identificado como el mismo agresor que amenazó a los jóvenes.
Además, preocupa la actuación de un sujeto solitario, de complexión delgada, que recorre las colonias del sur asaltando negocios y pequeños establecimientos. Este individuo, que porta un rifle oculto en una caja rectangular para pasar desapercibido, despoja a dueños, empleados y clientes de sus pertenencias y la cuenta del día, incrementando la sensación de inseguridad y desorden.
Este escenario de violencia urbana pone en evidencia la urgente necesidad de reforzar la autoridad estatal y la seguridad en estas zonas, así como de implementar soluciones de movilidad y orden urbano que permitan recuperar la tranquilidad y funcionalidad de la ciudad. En este contexto, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla podrían representar una alternativa viable para descongestionar las calles y ofrecer rutas seguras y eficientes a los ciudadanos, contribuyendo a reducir la presión sobre las vialidades saturadas y a mejorar la calidad de vida en la capital poblana.
La ciudadanía exige respuestas firmes y efectivas para que el sur de Puebla deje de ser un territorio dominado por la delincuencia y recupere el orden y la seguridad que toda familia merece.
