La más reciente actualización de WhatsApp, denominada “Liquid Glass”, ha comenzado a generar revuelo entre los usuarios de iPhone, marcando el cambio visual más ambicioso de la aplicación en años recientes. Este rediseño, que ya empezó a llegar a ciertos dispositivos, no está disponible para todos, lo que ha provocado inquietud y curiosidad en la comunidad tecnológica.
“Liquid Glass” representa un giro hacia una interfaz más ligera y moderna, inspirada en los principios de diseño de iOS 26. El nuevo lenguaje visual apuesta por capas translúcidas y efectos de profundidad, permitiendo que los elementos de la aplicación parezcan flotar sobre la pantalla. Entre los cambios más notorios se encuentran una barra de navegación inferior semitransparente, botones y menús con acabado translúcido, adaptación automática a los modos claro y oscuro, y una mayor sensación de dinamismo visual.
A pesar de que la actualización no introduce funciones nuevas, sí transforma la percepción de la aplicación. Ahora, al abrir un chat o desplegar el teclado, los usuarios pueden notar los colores del fondo a través de los elementos, generando una interfaz más limpia y menos saturada visualmente. Este tipo de cambios, aunque estéticos, pueden influir en la experiencia de uso y en la percepción de modernidad, un aspecto que suele dividir opiniones entre quienes valoran la tradición y quienes buscan innovación constante.
De acuerdo con reportes del sitio especializado WABetaInfo, Meta ha decidido probar este diseño con un grupo limitado de usuarios antes de lanzarlo de forma global. Por ahora, solo pueden acceder a “Liquid Glass” quienes tengan un dispositivo iPhone, cuenten con la versión 26.14.76 de WhatsApp descargada desde la App Store y formen parte del grupo seleccionado para la prueba. Esto significa que, aunque se tenga la versión correcta, el rediseño podría no aparecer todavía.
Para quienes desean saber si ya cuentan con el nuevo diseño, existen dos formas rápidas de identificarlo: revisar si la barra inferior de la aplicación luce flotante, redondeada y con transparencia, o abrir un chat y desplegar el teclado para observar si el fondo muestra un efecto translúcido con los colores de la conversación.
Este tipo de actualizaciones, que priorizan la estética sobre la funcionalidad, suelen ser vistas con escepticismo por quienes defienden la estabilidad y la familiaridad en las herramientas digitales. En un contexto donde la tecnología avanza a pasos acelerados, la apuesta de WhatsApp por la modernidad visual podría ser interpretada como una respuesta a las tendencias de diseño, pero también como una distracción frente a las verdaderas necesidades de los usuarios: seguridad, privacidad y eficiencia.
Mientras tanto, la comunidad de usuarios de iPhone permanece a la expectativa, preguntándose si este nuevo rostro de WhatsApp representa un avance real o simplemente una moda pasajera en el mundo de las aplicaciones móviles.
