La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este lunes que los señalamientos del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la supuesta influencia del narcotráfico en el gobierno mexicano estén dirigidos a su administración. Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que en sus conversaciones telefónicas con Trump, incluyendo la más reciente de la semana pasada, el exmandatario nunca le ha hecho tal acusación de manera directa.
Sheinbaum explicó que, si bien Trump ha declarado públicamente que “en México hay gobiernos de narcos”, estas afirmaciones no han sido planteadas personalmente hacia ella. “Cada vez que hablamos no me lo dice a mí. Ha dicho en México hay gobiernos de narcos, pero no se refiere a la presidenta”, puntualizó la mandataria.
La presidenta subrayó que, en sus intercambios con Trump, ha defendido la legitimidad de las instituciones mexicanas y la autoridad del pueblo mexicano sobre su gobierno. “Siempre le he dicho, ‘no es cierto, presidente Trump, en México gobierna el pueblo de México’”, enfatizó Sheinbaum, negando categóricamente que el crimen organizado tenga control sobre el Estado mexicano.
Sheinbaum también detalló que en la llamada telefónica sostenida el viernes pasado con Trump, abordaron temas relativos a la relación bilateral entre México y Estados Unidos, incluyendo la reciente visita del director de Seguridad Nacional estadounidense y la “zar fronteriza”.
Las declaraciones de Sheinbaum surgen en respuesta a los reiterados comentarios de Trump, quien desde su segundo mandato ha sostenido la narrativa de que los cárteles de la droga gobiernan en México. El pasado 8 de mayo, Trump afirmó: “Tenemos un problema porque los cárteles gobiernan México y nadie más”. Estos señalamientos han sido motivo de fricción diplomática y han alimentado percepciones negativas sobre la seguridad y el Estado de derecho en México.
El intercambio evidencia la importancia de mantener un diálogo claro y firme en la defensa de la soberanía nacional y de las instituciones. La acusación de que el crimen organizado controla el gobierno mexicano no solo afecta la imagen internacional del país, sino que también pone a prueba la capacidad de las autoridades para demostrar resultados en materia de seguridad, un tema central para la estabilidad y el desarrollo nacional. Ante estos retos, la defensa del orden, la familia y el Estado de derecho debe seguir siendo prioridad para garantizar la confianza de los ciudadanos y el respeto internacional.
